La Unión Europea ha anunciado la creación de un clon digital del océano, un proyecto ambicioso que utiliza tecnología de punta como inteligencia artificial, satélites y sensores oceánicos. Este clon virtual permitirá analizar con gran precisión el comportamiento de los mares y anticipar fenómenos climáticos extremos. Mediante el uso de supercomputación y una vasta red de tecnologías, se mejorará la observación y gestión de los ecosistemas marinos, posicionando a Europa como un líder en inteligencia oceánica a nivel global.

La iniciativa OceanEye, que se fortalece con esta nueva estrategia, busca optimizar la recopilación y procesamiento de datos y tiene como objetivo alcanzar aproximadamente el 35 % de la capacidad mundial de observación oceánica para 2035. Este avance no solo es crucial para la lucha contra el cambio climático, sino que también tiene aplicaciones en diversos sectores económicos como la pesca, el transporte marítimo y la energía eólica marina. La Unión Europea destinará más de 92 millones de euros para acelerar este desarrollo, reflejando la importancia geopolítica y científica de los océanos en la actualidad.