Repsol avanza en su estrategia de capital al pactar la venta del 49% de su mayor cartera de activos renovables en España a la compañía emiratí Masdar. Esta transacción, que se encuentra en su fase final, involucra el conocido como proyecto Minerva y comprende una capacidad instalada de 706 MW distribuida en 13 parques eólicos y seis instalaciones solares, valoradas en aproximadamente 850 millones de euros. A pesar de la venta, Repsol mantendrá el control operativo, continuando con su modelo de negocio 'asset-light', que le permite generar capital sin comprometer su crecimiento en el sector renovable.
Esta operación representa el tercer 'farm-down' en cuatro años sobre el negocio verde de Repsol, lo que refuerza su estrategia de rotación de capital para financiar futuros crecimientos en un entorno de tipos de interés elevados. La empresa tiene como objetivo superar una capacidad instalada bruta de 9-10 GW hacia finales de la década, con España como su mercado principal. Por su parte, el interés de Masdar en las energías renovables ibéricas no es nuevo, ya que ha estado consolidando su presencia en el sur de Europa buscando diversificar sus inversiones, donde los contratos a largo plazo y la estabilidad del sistema eléctrico español son atractivos para los inversores.