De acuerdo con un reciente informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), las energías renovables, que combinan solar, eólica y almacenamiento, han logrado ofrecer suministro eléctrico continuo y a un coste superiormente competitivo al de los combustibles fósiles. Este cambio es notable en un contexto de creciente volatilidad energética y presiones internacionales para la transición hacia fuentes limpias. La integración de tecnologías renovables y de almacenamiento ha permitido almacenar excedentes de producción y garantizar un suministro fiable durante todo el día.

El estudio resalta que los costes asociados a las energías renovables se han reducido drásticamente; desde 2010, la energía solar ha disminuido su precio de instalación en un 87% y la eólica terrestre en un 55%. Este abaratamiento, junto con el avance en la tecnología de baterías, que han visto una caída de precios del 93%, posiciona a las renovables como una opción no solo eficaz desde el punto de vista medioambiental, sino también atractiva económicamente. Además, la demanda creciente de electricidad, impulsada por sectores como la inteligencia artificial y los grandes centros de datos, representa una oportunidad para la expansión de estas tecnologías sostenibles.

El informe también subraya la importancia de la resiliencia energética, argumentando que las energías limpias reducen la dependencia de combustibles fósiles importados y fortalecen la seguridad energética de los países. IRENA apunta que la transición energética ya está siendo impulsada no solo por consideraciones climáticas, sino también por razones geopolíticas y económicas, lo que refuerza el papel de las energías renovables en la nueva economía digital.