En 2025, las emisiones de combustibles fósiles alcanzaron 124 millones de toneladas, un aumento que se mantiene pese a que reducir estas emisiones podría ayudar a mitigar el impacto del cierre del estrecho de Ormuz en la seguridad energética. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) presenta un informe que destaca que mejorar la gestión del metano podría liberar hasta 200.000 millones de metros cúbicos de gas natural al año, creciendo la oferta en un momento de crisis de suministro.
El metano, el segundo gas de efecto invernadero más perjudicial, contribuye al 30 % del incremento en las temperaturas globales, y su gestión adecuada podría preservar el ambiente y mejorar la seguridad energética. Según la AIE, con medidas de mitigación como la reparación de fugas y la modernización de equipos, se podría reducir más del 70 % de las emisiones relacionadas con combustibles fósiles. Sin embargo, el informe también alerta sobre la brecha entre los objetivos de reducción establecidos y su implementación.