El Consejo Estatal de Responsabilidad Social de las Empresas (CERSE) ha sido reactivado en España tras más de diez años de parálisis, a través del Real Decreto 301/2026. Esta medida se presenta como una oportunidad para ordenar las políticas de sostenibilidad empresarial en un momento crítico, después de que el órgano no celebrara una reunión desde 2015. La falta de actividad del CERSE es vista como un indicador de la escasa prioridad política que ha tenido la sostenibilidad en el modelo económico español, a pesar de que a nivel europeo se han impulsado normativas relacionadas con la sostenibilidad.
La creación del CERSE en 2008 pretendía ser un paso ambicioso, pero su inactividad durante la última década plantea interrogantes sobre la genuinidad del compromiso del gobierno con la responsabilidad social empresarial. A medida que Europa avanza en regulaciones sobre sostenibilidad, España debe enfrentar el reto de revitalizar este consejo y utilizarlo efectivamente para promover prácticas sostenibles en el ámbito empresarial.