La Coordinadora Central Baltanás ha presentado un recurso de reposición en oposición al proyecto de una planta de hidrógeno y amoníaco en Palencia, argumentando que su elevado consumo de agua podría poner en peligro el suministro del municipio. Los opositores estiman que la instalación necesitaría hasta 1,14 millones de litros diarios, una cantidad que consideran insostenible, especialmente durante los meses de sequía.

Además de las preocupaciones por el agua, los colectivos vecinales alertan sobre riesgos a la salud pública y el desarrollo rural, dado que la planta se ubicaría a tan solo 500 metros de viviendas y un colegio. Temen que la producción de sustancias tóxicas como el amoníaco y el hidrógeno, junto con el aumento del tráfico pesado, afecten negativamente a la calidad de vida en Baltanás. La coordinadora hace un llamado a paralizar la autorización ambiental y revisar los permisos relacionados con el uso de recursos hídricos, argumentando que la transición energética no debe comprometer recursos básicos ni la salud de la población.