El calor en los hogares se intensifica, especialmente al orientarse hacia el sur o el oeste, lo que ha hecho que el uso de plantas interiores como solución para mitigar el calor gane protagonismo. Crear una "cortina verde" con especies como la mandevilla, bignonia trepadora y capuchina puede ayudar a reducir la radiación solar y mejorar la temperatura interior. Estas plantas no solo se encargan de proporcionar sombra, sino que también liberan humedad a través de la evapotranspiración, resultando en un descenso de la temperatura en las paredes cubiertas. Un estudio reciente demostró que las superficies con vegetación pueden alcanzar temperaturas hasta 7 °C más frescas en comparación con las expuestas al sol directo.

La mandevilla es ideal para espacios luminosos y es conocida por sus vistosas flores. En contraposición, la bignonia trepadora es una opción más robusta, ideal para paredes grandes, mientras que la capuchina proporciona una opción más ligera y versátil, con hojas y flores comestibles. La correcta colocación y mantenimiento de estas plantas es crucial para maximizar su efectividad. En definitiva, implementar una cortina verde en nuestros hogares no solo ayuda a combatir el calor, sino que también mejora el ambiente general.