El Gobierno peruano, a través del Ministerio del Ambiente (Minam), ha lanzado la campaña "Un millón de árboles" con el objetivo de sembrar y mantener un millón de árboles nativos en el Santuario Histórico de Machu Picchu. Esta intervención busca movilizar a ciudadanos, empresas y autoridades, y tiene como meta restaurar áreas dañadas por incendios forestales y la pérdida de vegetación. La ministra del Ambiente, Nelly Paredes del Castillo, destacó la importancia de esta colaboración entre diferentes sectores para la protección de los bosques.

La reforestación incluirá especies nativas como aliso, queñua, chachacomo, tara y sauco, que son cruciales para la captación de agua y la estabilización del suelo. Además, se busca recuperar hábitats para la fauna local y aumentar la resiliencia climática del área. La campaña también resalta la necesidad del mantenimiento continuo de los árboles plantados para asegurar su supervivencia y el éxito de la restauración ecológica.

Para facilitar la participación, se ha creado una plataforma digital donde los interesados pueden contribuir voluntariamente a la iniciativa. Esta campaña representa una oportunidad para que tanto locales como personas de todo el mundo se sumen a la conservación del emblemático Machu Picchu.