Investigadores de los Institutos Alemanes de Investigación Textil y de Fibras de Denkendorf (DITF) han creado un filtro textil en 'cascada' que captura hasta el 98,5% de los microplásticos presentes en el agua de las lavadoras. Cada lavado de ropa sintética puede liberar entre 100.000 y 6 millones de microfibras, lo que contribuye significativamente a la contaminación marina, con aproximadamente 200.000 a 500.000 toneladas de microplásticos procedentes de textiles que acaban en el mar cada año.

El filtro funciona mediante tres etapas de filtración, cada una diseñada para atrapar partículas de diferentes tamaños, comenzando desde microplásticos de 1,5 micras. Esta estructura en cascada favorece la retención eficiente de residuos sin colapsar, lo que permite un mantenimiento reducido y una duración prolongada entre limpiezas. En pruebas, el filtro demostró una eficiencia del 89,7% en lavanderías industriales y del 98,5% en plantas de tratamiento de aguas residuales.

Con el creciente marco regulador en Europa, incluido un requisito en Francia para que las nuevas lavadoras incorporen un filtro de microfibras a partir de 2025, este avance podría tener un impacto significativo en la reducción de la contaminación por microplásticos. Sin embargo, los expertos enfatizan que el problema de fondo radica en la producción y el consumo de fibras sintéticas, y que es esencial adoptar medidas preventivas y de reducción de residuos.