La contaminación por microplásticos, especialmente las microfibras, representa un grave problema ambiental que afecta principalmente a los ecosistemas marinos. Un estudio del Centro Oceanográfico de Vigo, el Instituto Español de Oceanografía y el Instituto de Investigaciones Marinas ha demostrado que las microfibras constituyen el 70% de los microplásticos en organismos marinos, impactando gravemente a bivalvos como mejillones, ostras y almejas. Al ser filtradores, estos organismos acumulan contaminantes, lo que, a su vez, supone riesgos para la salud de los humanos que los consumen, ya que las microfibras pueden facilitar la transferencia de patógenos y otros contaminantes tóxicos.
En Europa, se estima que cada persona puede estar expuesta a hasta 11.000 partículas de microplásticos al año. En el caso específico de España, donde el consumo de estos bivalvos es habitual, se han encontrado concentraciones de microplásticos en mejillones de la ría de Vigo que superan esos niveles en comparación a países como Brasil o China. El estudio resalta la importancia de estandarizar las metodologías de muestreo y análisis para mejorar la fiabilidad de los datos acerca de la contaminación por microfibras y llama a una mejor regulación y control de estos contaminantes en los ecosistemas marinos.