La comunidad de Navarra ha expresado su preocupación por la saturación de las redes eléctricas, que ya alcanza el 90% en algunas áreas, y su impacto en la reindustrialización verde y la transición energética de España. Durante un evento organizado por la Cámara de Comercio de Navarra, junto a la Alianza Q-Cero e Iberdrola, se destacó la necesidad de agilizar inversiones en infraestructuras eléctricas para apoyar proyectos que buscan reducir emisiones y aumentar la competitividad industrial.

Los expertos advierten que sin una mejora en la capacidad eléctrica, que permita absorber la demanda de electrificación y descarbonización, será difícil sostener el crecimiento del sector en los próximos años. También se mencionó el nuevo Real Decreto-ley 7/2026 que prioriza proyectos energéticos reales, lo que podría ser una oportunidad para facilitar la transición hacia una industria más sostenible. Sin embargo, la crítica se centró en la excesiva discrecionalidad administrativa que podría obstaculizar el desarrollo de este avance.

En este contexto, la electrificación emerge como una herramienta fundamental no solo para reducir la dependencia de combustibles fósiles, que aún representan el 50% del consumo energético de Navarra, sino también para mejorar la competitividad en el mercado europeo. Las entidades locales piden un enfoque más ágil y flexible en la planificación y inversión para garantizar el futuro de la reindustrialización verde en la región.