Un reciente informe del Observatorio de Transición Justa indica que el 77,9% de la población española cree en el cambio climático con total seguridad, y un 56% considera que la transición ecológica puede ser un motor de empleo. Esta percepción positiva se complementa con la idea de que la transición puede traer beneficios para el medio ambiente y la salud. Un 65,7% de los encuestados opina que ayudará a reducir la contaminación del aire y un 63,1% cree que contribuirá a entornos urbanos más limpios.
A pesar de este fuerte apoyo a la transición ecológica y a las energías renovables, como la solar (84%) y la eólica (78%), hay un notable descenso en el apoyo a políticas que impliquen costos directos, como los impuestos ambientales. El apoyo a la prohibición de plásticos de un solo uso y a campañas de consumo sostenible se mantiene alto, pero se observa una consolidación de la tendencia negativa en la certeza sobre el cambio climático, con un 9,2% de la población que dice no estar segura de su existencia. La directora del Instituto para la Transición Justa, Judit Carreras, destacó la importancia de cómo se percibe la transición en la sociedad.