Con el incremento de las temperaturas y la llegada del verano, Madrid refuerza sus estrategias para el manejo del agua en un contexto de sequía. Canal de Isabel II, encargado de gestionar el agua en la región, señala que la situación hidrológica es favorable, pero se implementa una gestión preventiva debido a la reducción del 20 % en las aportaciones a los embalses en las últimas dos décadas. Para optimizar los recursos, la reducción de fugas es una prioridad, habiendo logrado pérdidas del 1,86 % en su red, muy por debajo de la media nacional.

Entre las acciones adoptadas, destacan la mejora de la infraestructura hídrica y el impulso del uso de agua regenerada, que actualmente representa alrededor del 3 % del consumo total, destinado a usos no potables. Canal de Isabel II también diversifica sus recursos y planes de contingencia, asegurando un suministro alternativo en situaciones de sequía. Finalmente, la concienciación ciudadana es vital, logrando que el consumo per cápita de agua se haya reducido en más de un 30 %, a pesar del aumento poblacional del 20 % en las últimas dos décadas.