Los Pirineos se enfrentan a la necesidad urgente de transformar su modelo turístico para adaptarse a la crisis climática. Un estudio del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF) y Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) destaca que el futuro del turismo de montaña dependerá de la conservación de ecosistemas esenciales como bosques, ríos y pastos. Este informe, que presenta 36 medidas para mejorar la sostenibilidad, resalta la importancia de proteger la biodiversidad y reducir la presión sobre los recursos naturales, especialmente en áreas como La Molina y Vall de Núria, donde la actividad invernal está correlacionada con la salud del medio ambiente.
Los investigadores advierten que la degradación de estos recursos pone en riesgo la economía local y el atractivo turístico. Las estaciones de montaña ya han comenzado a implementar estrategias como la recuperación de prados y proyectos de créditos climáticos. No obstante, el estudio también señala que el sobrepastoreo y la expansión de especies invasoras amenazan el equilibrio ecológico. Así, el reequilibrio entre la actividad económica, la conservación ambiental y el uso responsable de los recursos será clave para un futuro sostenible en los Pirineos.