El turismo, fundamental para la economía española, enfrenta importantes retos en la actualidad, desde la gestión eficiente de recursos hasta la reducción de la huella de carbono. Cada vez más viajeros buscan opciones que respeten el entorno, lo que obliga al sector a integrar la sostenibilidad en sus operaciones. Según las pautas de la ONU, el turismo sostenible considera el equilibrio entre sostenibilidad medioambiental, sociocultural y económica, asegurando un impacto positivo en las comunidades locales y el entorno.

Para lograrlo, se deben implementar acciones como medir el impacto ambiental, garantizar condiciones laborales dignas y gestionar responsablemente la cadena de valor. Buenas prácticas que demuestran este cambio incluyen iniciativas como "Naturaleza para los Sentidos" de Paradores, que vincula a los visitantes con la naturaleza a través de experiencias locales, y la estrategia "Wave of Change" de Iberostar, centrada en la reducción y reciclaje de residuos en sus hoteles. Estas acciones muestran que el turismo sostenible es no solo una tendencia, sino una apuesta necesaria para el futuro del sector en España.