El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel ha experimentado una notable inundación, alcanzando alrededor de 1.500 hectáreas encharcadas debido a las abundantes lluvias del invierno de 2025-2026 y los aportes del río Cigüela. A pesar de este fenómeno natural, la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) advierte que esta situación es temporal y no refleja una recuperación del acuífero del Alto Guadiana, el cual continúa enfrentando serias dificultades debido a décadas de sobreexplotación hídrica.
Los técnicos han puntualizado que, aunque las lluvias recientes han generado un ligero aumento en el piezómetro de los Ojos del Guadiana, este solo ha recuperado un metro durante el último periodo húmedo, lo que resulta insuficiente. La conexión entre las aguas subterráneas y superficiales se ha visto gravemente afectada, y muchas lagunas dependen ahora totalmente de aportes externos. La planificación hidrológica debe ser revisada para establecer límites claros en las extracciones de agua, lo que es esencial para restaurar el ecosistema de Las Tablas de Daimiel.
Sin una gestión adecuada de los recursos hídricos, el futuro del parque se muestra incierto, convirtiéndose en un claro ejemplo de cómo la presión humana y los cambios climáticos impactan en la biodiversidad y funcionalidad de estos ecosistemas únicos.