En un contexto de crecimiento de fenómenos climáticos extremos, la Unión Europea plantea la creación de un fondo climático para agricultores dentro de la Política Agraria Común (PAC) 2028. Esta propuesta surge como respuesta a la intensificación de sequías e inundaciones que amenazan la viabilidad del sector agroalimentario en Europa. Se busca separar las crisis climáticas de las económicas para establecer un modelo de apoyo más efectivo, con un enfoque en la sostenibilidad y adaptación del sistema agrícola.

El fondo climático se plantea como un mecanismo de gestión de riesgos que permitirá a los agricultores acceder a ayudas más rápidamente y adaptadas a situaciones adversas. Este fondo no solo se enfocará en respuestas inmediatas ante crisis, sino que también contemplará medidas preventivas, como el refuerzo de seguros agrarios y ecorregímenes, que contribuirán a mejorar la resiliencia del sector agrario. Aunque la PAC contará con recursos significativos, el éxito de esta iniciativa dependerá de la colaboración entre los actores del sector y la adecuada asignación de recursos.