La proteína vegetal del haba emerge como una alternativa destacada para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles y disminuir la dependencia de proteínas de origen animal. El innovador proyecto FAVAPROT, impulsado en Cataluña por el IRTA junto a ACTEL SCCL, SEMILLAS FITÓ SA y NACTIVA, ha demostrado el considerable potencial agronómico y nutricional del haba para ser utilizado en la producción de proteínas destinadas al consumo humano. Durante las campañas agrícolas de 2024 a 2026, se han evaluado el rendimiento y las variedades comerciales de haba, así como las técnicas de cultivo, revelando que este cultivo supera a otros de invierno en contenido proteico.

Los ensayos muestran que un riego adecuado incrementa tanto la producción como la calidad del grano, destacando variedades como FABIOLA y PATAGONIA por su elevado rendimiento y contenido nutricional. Además, el estudio subraya la importancia de las leguminosas, especialmente el haba, no solo por su alto aporte proteico, sino también por su capacidad para fijar nitrógeno y mejorar la fertilidad del suelo. Este enfoque cobra mayor relevancia en el contexto de los incendios forestales que han asolado varias regiones de España en 2025, donde una ola destructiva de incendios forzó evacuaciones masivas y resultó en la trágica pérdida de ocho vidas. Para hacer frente a esta crisis, la Comisión Europea ha propuesto movilizar 120,4 millones de euros del Fondo de Solidaridad para apoyar la recuperación de España, así como la reconstrucción de infraestructuras esenciales afectadas por este tipo de eventos climáticos extremos.