Los bomberos forestales en España se encuentran en una situación de precariedad laboral un año después de los devastadores incendios que afectaron principalmente a Castilla y León y Galicia. En el verano de 2025, estos incendios dejaron la mayor superficie quemada desde 1994, lo que destacó las malas condiciones en las que trabajan aproximadamente 20.000 bomberos en el país. Los problemas incluyen sueldos bajos, riesgos laborales no reconocidos y contratos temporales, todos los cuales se han mantenido a pesar de las promesas de reformas integrales para mejorar su situación. Además, los bomberos no cuentan con la posibilidad de jubilarse anticipadamente ni con complementos salariales por peligrosidad, lo que agrava aún más su precariedad.