La inversión sostenible está dejando de ser una tendencia emergente en España para convertirse en una realidad consolidada. Una reciente encuesta revela que aproximadamente el 70% de los inversores españoles considera la sostenibilidad un aspecto vital al momento de decidir sus inversiones. Este cambio de mentalidad se está viendo acompañado por un aumento en el interés por activos relacionados con las energías renovables, destacando empresas como IBE Iberdrola, SLR Solaria y ELE Endesa.
El crecimiento de la inversión sostenible en España ha alcanzado un grado notable de madurez, con un 43% de los activos gestionados que ya incorpora criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG). Esto también ha implicado un cambio en las expectativas hacia las empresas, que ahora deben demostrar un impacto real en sus políticas de sostenibilidad. Además, el sector financiero se ve impulsado a ofrecer productos más claros y alineados con las expectativas de los inversores, haciendo de la rentabilidad y la sostenibilidad aspectos interrelacionados en la toma de decisiones. A medida que aumenta el protagonismo de los inversores minoristas, se abre una oportunidad para que estos alineen sus inversiones con sus valores, contribuyendo así a un modelo económico más sostenible.