La culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis) ha avanzado rápidamente en Ibiza, devorando a la lagartija pitiusa (Podarcis pityusensis) y alcanzando varios islotes cercanos. Este reptil, introducido hace dos décadas, ha erradicado ya más del 90 % de las lagartijas en la isla y ha comenzado a nadar hacia los islotes en busca de alimento, un comportamiento inesperado para su especie. Hasta ahora, se han comprobado extinciones en 10 islotes, lo que ha llevado a los expertos a crear un programa de cría ex situ en el Zoo de Barcelona, donde han logrado reproducir con éxito a varios ejemplares. La lagartija pitiusa, de vital importancia en el ecosistema local, podría perderse irremediablemente si estos esfuerzos no se intensifican.