Investigadores han confirmado que la culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis) ha comenzado a nadar en el mar Mediterráneo, afectando gravemente a la lagartija pitiusa (Podarcis pityusensis), especie catalogada como En Peligro por la UICN. A través de un estudio del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), se ha evidenciado que esta especie invasora ha colonizado prácticamente toda Ibiza, donde su voracidad ha llevado a la práctica extinción de la lagartija en varios islotes.
Este comportamiento invasor se detectó por primera vez hace dos décadas, cuando la culebra llegó de forma accidental en olivos sembrados desde la península ibérica. Según los investigadores, la culebra ha arrasado hasta el 90% de la fauna local en Ibiza, y la situación en islotes como Santa Eulària muestra una reducción dramática de la población de lagartijas: en solo siete años, su número pasó de 72 a cero.
La culebra no solo causa un daño ecológico alarmante, sino que también amenaza la diversidad genética de la lagartija pitiusa, que presenta variaciones únicas. Este fenómeno refleja la grave vulnerabilidad de los ecosistemas insulares españoles, donde la invasión de especies foráneas puede conducir a la extinción local de especies nativas.