La FAO ha alertado sobre los riesgos que conlleva el uso de plásticos reciclados en los envases de alimentos, destacando que pueden causar contaminación química. En un informe presentado en Roma, la organización sugiere que se necesita mejorar las tecnologías de reciclaje para evitar la migración de sustancias nocivas a los alimentos. Asimismo, subrayan la importancia de actualizar los marcos regulatorios a través del Codex Alimentarius para asegurar prácticas seguras en el reciclaje y minimizar riesgos para la salud pública.

El informe señala que ciertos materiales de origen biológico, frecuentemente considerados como ecológicos, pueden introducir nuevas toxinas y alérgenos. También se hace hincapié en las sustancias de 'preocupación emergente', como los retardantes de llama y los PFAS, conocidos por su permanencia en el medioambiente. La FAO insta a los gobiernos y a la industria a equilibrar los objetivos medioambientales con la protección del consumidor, ya que la falta de un reciclaje efectivo sigue contribuyendo significativamente a la contaminación global.