El informe de la Comisión Europea sobre la Política Pesquera Común (PPC) indica que Europa ha realizado progresos significativos en la lucha contra la sobrepesca, evidenciado por el incremento del 50 % al 63 % en las poblaciones de peces explotadas de manera sostenible entre 2014 y 2022. Sin embargo, la evaluación destaca que el cumplimiento de estas normativas es desigual entre los Estados miembros, lo que genera disparidades en la eficacia de las medidas implementadas. Las dificultades para recuperar las poblaciones de peces y los efectos del cambio climático complican aún más esta situación.
La PPC señala la necesidad de reforzar los mecanismos de control y promover una mayor cooperación entre los países de la UE. Además, se evidencia un cambio estructural en la flota pesquera, con una reducción del 8,6 % en el número de buques y un aumento en la edad media de estos, lo que resalta la falta de renovación del sector. Los problemas económicos, como el incremento de los costos operativos y la dificultad de acceso a cuotas de pesca, también afectan especialmente a la pesca artesanal, poniendo en riesgo su viabilidad y continuidad.