La próxima COP31, agendada del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Turquía, tiene como objetivo dar un protagonismo significativo a los pequeños Estados insulares del Pacífico, los cuales enfrentan riesgos extremos por el cambio climático. George Carter, director del Pacific Institute, subraya la importancia de que estas naciones sean escuchadas en las negociaciones climáticas. Este enfoque no solo busca amplificar sus voces, sino también generar un cambio de paradigma que priorice sus necesidades ante el aumento del nivel del mar y fenómenos meteorológicos severos.

Carter propone que la cumbre se estructure en un marco tripartito, donde las voces de los países insulares se integren junto a las de Australia y Turquía. Este énfasis en la adaptación y la protección de sus costas incluye la creación de mecanismos financieros específicos, esenciales para garantizar la resiliencia de estos Estados ante futuros desafíos climáticos.

Asimismo, la COP31 ampliará su enfoque para incluir la protección de los océanos, destacando su papel como sumideros de carbono. En un contexto donde el Secretario Ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell, ha instado a avanzar sin reabrir debates del pasado, los llamados a acelerar las acciones climáticas se vuelven más urgentes, especialmente dado el impacto de fenómenos actuales como El Niño y las crisis globales que afectan a la economía y la seguridad de las naciones más vulnerables.