Agricultores, entidades financieras y administraciones públicas apoyan la agrovoltaica en Cataluña como una estrategia clave para fortalecer la resiliencia del campo ante el cambio climático y avanzar en la transición energética. Recientemente, se llevaron a cabo jornadas en Barcelona donde se discutió sobre la combinación de la producción agrícola y la energía solar fotovoltaica, destacando su potencial para modernizar el sector agrícola.

Este modelo innovador permite instalar paneles solares en terrenos agrícolas, contribuyendo así a diversificar ingresos sin sacrificar la actividad agropecuaria. La región se encuentra liderando las solicitudes de fondos públicos para apoyar este tipo de proyectos, con el objetivo de que los agricultores puedan beneficiarse de la generación de energía renovable y optimizar el uso del agua en sus cultivos.

La agrovoltaica se presenta también como una herramienta vital para mejorar la sostenibilidad del campo catalán, ayudando a reducir costes operativos y permitiendo una mayor competitividad frente al aumento de precios energéticos. Además, la incorporación de tecnologías como paneles semitransparentes favorece la salud del cultivo al protegerlos del estrés hídrico. Con este enfoque, Cataluña busca convertirse en un referente europeo en la integración de agricultura y energías renovables.