Las intensas lluvias que cayeron en mayo han propiciado un incremento significativo en la reserva hídrica de España, que actualmente se sitúa en el 83,9% de su capacidad total, equivalentes a 47.010 hectómetros cúbicos. Este avance es un cambio notable respecto a los niveles críticos de sequía de años anteriores. En contraste, el país almacenaba 12.973 hectómetros cúbicos más que el año pasado, reflejando una mejora sustancial en la gestión del agua.
Las cuencas más favorecidas por las lluvias han sido principalmente aquellas del norte y sur peninsular, con las cuencas internas del País Vasco liderando el almacenamiento con un 95,2% de capacidad. Sin embargo, las cuencas del Segura y del Júcar aún se encuentran en niveles críticos, alcanzando solo el 59,5% y el 68,3% respectivamente. Esto representa un alivio temporal para la agricultura y otros sectores, aunque sigue siendo una preocupación la gestión futura de los recursos hídricos en un contexto de cambio climático.
El ministerio correspondiente señala que la mejora de la reserva hídrica tiene efectos positivos sobre los ecosistemas acuáticos y la biodiversidad, contribuyendo a estabilizar acuíferos y permitir la recuperación de ríos y humedales, elementos esenciales para el equilibrio ecológico.