Investigadores de la Universidad de León han desarrollado un nuevo método que permite medir con mayor precisión la severidad de los daños causados por incendios forestales mediante el uso de imágenes satelitales y métricas avanzadas. Esta innovación es especialmente relevante ante el aumento de los grandes incendios, cada vez más frecuentes y graves, atribuibles al cambio climático y el abandono rural. La metodología se centra en el indicador de la 'fracción de copa quemada', que mejora la clasificación de la intensidad del fuego, y ha sido probada en incendios destacados de 2022 como los de la Sierra de la Culebra, O Courel y Bejís.

El estudio, publicado en el Journal of Forestry Research, aporta soluciones que pueden optimizar la planificación de intervenciones de recuperación en la gestión forestal en Europa. La utilización de tecnologías como las proporcionadas por el satélite europeo Sentinel-2 no solo mejora la evaluación de daños, sino que también ayuda a anticipar acciones necesarias para mitigar el impacto de incendios extremos en los ecosistemas mediterráneos, cuyo equilibrio se encuentra cada vez más amenazado.

En este contexto, es importante resaltar que no solo la atención debe dirigirse a la lucha contra incendios, sino también a la creación y mantenimiento de zonas verdes en áreas urbanas como una estrategia de adaptación al cambio climático. Según un informe reciente de Amigas de la Tierra, el 60% de la población en diez grandes ciudades españolas carece de acceso adecuado a zonas verdes, lo que agrava la situación de vulnerabilidad frente a fenómenos climáticos extremos como las olas de calor. La renaturalización urbana se plantea como una herramienta fundamental no solo para mitigar el calor urbano, sino también para fomentar el bienestar físico y mental de la población.