Una investigación liderada por la Universidad de León ha permitido el desarrollo de un nuevo método que utiliza imágenes satelitales y métricas avanzadas para medir con mayor precisión la severidad de los daños causados por incendios forestales. Este avance es esencial en un contexto donde el cambio climático y el abandono rural han incrementado la frecuencia y gravedad de estos siniestros. El estudio, publicado en el Journal of Forestry Research, destaca la eficacia de la 'fracción de copa quemada' como un indicador clave que mejora la clasificación de la intensidad del fuego.
El equipo de investigación analizó grandes incendios registrados en 2022, como los de la Sierra de la Culebra, O Courel y Bejís, utilizando tecnologías como las imágenes del satélite europeo Sentinel-2. Este enfoque no solo optimiza los procesos de diagnóstico, sino que también permite que las administraciones planifiquen intervenciones de recuperación de manera más efectiva. La nueva metodología podría transformarse en una herramienta clave para la gestión forestal en Europa, abordando así la creciente amenaza de incendios extremos en los ecosistemas mediterráneos.