El abandono global de los combustibles fósiles se ha convertido en un tema crítico en el contexto de crisis climática y conflictos geopolíticos. Recientemente, Greenpeace llevó este debate a las calles de Madrid, específicamente en la plaza de Colón, con una acción visual impactante: una pancarta gigante de Donald Trump vomitando petróleo, que simboliza el daño causado por la industria fósil. Esta manifestación se produce justo antes de la primera Conferencia Internacional sobre la transición para abandonar los combustibles fósiles, que tendrá lugar del 24 al 29 de abril en Santa Marta, Colombia, con la participación de más de 50 países, incluido España.
La protesta en Madrid subraya la urgente necesidad de un cambio en el modelo energético, abogando por fuentes limpias y reduciendo la dependencia de recursos que generan conflictos, como el gas, el carbón y el petróleo. Greenpeace insta al gobierno español a asumir un papel de liderazgo en la creación de una hoja de ruta energética libre de combustibles fósiles, apoyando la transición hacia un sistema energético 100% renovable, que se considera viable en la península ibérica antes de 2040. La organización ha enfatizado que la presión social y política jugará un papel crucial en la implementación de reformas necesarias y la eliminación de las subvenciones a la industria fósil.