Un incendio forestal en el municipio de Burgohondo, en Ávila, ha causado daños irreparables en la Reserva Natural del Valle de Iruelas, hogar de aproximadamente 120 parejas reproductoras de buitre negro. El incendio, que comenzó el pasado miércoles, se propagó a una velocidad alarmante, alcanzando tres kilómetros en solo 40 minutos y ganando terreno hacia otras áreas, como el Castañar de El Tiemblo. Las consecuencias han sido devastadoras: se han desalojo a más de 25.000 personas en la provincia, y la infraestructura turística ha sufrido un duro golpe, en un área conocida por su biodiversidad.

La Reserva Natural del Valle de Iruelas abarca 8.828 hectáreas y fue declarada en 1996. Aparte del buitre negro, otras especies en peligro, como el águila imperial, habitaban esta reserva, y muchos pollos se encontraban en sus nidos durante el desastre, incapaces de escapar. La magnitud del incendio ha llevado a un llamado de emergencia nacional, y junto a otros fuegos en Madrid y Toledo, el total de hectáreas arrasadas supera las 77.000, con 50.000 solo en Ávila. La investigación por parte de la Guardia Civil sugiere que la causa del incendio en Burgohondo podría estar relacionada con el uso imprudente de maquinaria pesada en áreas restringidas, mientras que en otros incendios, se ha confirmado que un vehículo de combustión afectó el inicio de la conflagración en la Comunidad de Madrid, acentuando el debate sobre el origen de los incendios y el impacto del cambio climático en su intensidad.