Galicia ha experimentado la sequía primaveral más severa de lo que va del siglo, completando los meses de marzo, abril y mayo con las menores lluvias registradas desde 1990. Según MeteoGalicia, este trimestre ha sido el más seco en los últimos 36 años, con una precipitación media de solo 160 litros por metro cuadrado, lo que representa un déficit de un 46% respecto a lo esperado. Las lluvias fueron más abundantes en la franja atlántica, donde se recogieron entre 225 y 260 litros, mientras que en la mitad oriental y la costa coruñesa los registros bajaron a entre 115 y 130 litros por metro cuadrado.

Las temperaturas durante estos meses también fueron inusualmente altas, con un promedio de 13,7 grados, lo que significa una anomalía de 1,4 grados por encima de lo habitual. MeteoGalicia atribuye este calentamiento a una combinación de factores, incluidas situaciones anticiclónicas que han influido en el clima regional. En mayo, aunque se registraron algunas precipitaciones, no fueron suficientes para compensar los déficits de los meses anteriores, y las temperaturas fluctuaron, siendo más elevadas en la segunda mitad del mes debido a una masa de aire cálido continental.