Francia ha innovado en la gestión del agua con el programa Jourdain, que reutiliza aguas residuales tratadas para abastecer embalses en la región de Vendée, expuesta a sequías estivales. A través de un proceso de afinado, las aguas depuradas, antes vertidas al mar, son recuperadas y tratadas antes de mezclar con fuentes naturales. Esta iniciativa permitirá aportar entre 1 y 1,5 millones de metros cúbicos de agua durante los meses cruciales de mayo a octubre.
A pesar de que España es uno de los países líderes en reutilización de agua en Europa, el ejemplo francés destaca la aplicación de estas tecnologías en contextos sensibles como el abastecimiento humano. Francia busca aumentar su porcentaje de reutilización de aguas depuradas del 1% actual al 10% en los próximos años, en respuesta a la creciente escasez de agua. Aunque el programa Jourdain no elimina el problema de la sequía, muestra un camino hacia una gestión hídrica menos dependiente de las lluvias.