La Junta de Extremadura ha aprobado ayudas por un total de 4,98 millones de euros dirigidas a 311 explotaciones agrarias con el objetivo de proteger especies y hábitats en una superficie de 129.000 hectáreas. Este programa, que se centra en intervenciones directas como la mejora de pastizales y la creación de puntos de agua, busca consolidar un modelo que integre la biodiversidad en la producción agraria. En este sentido, prácticas como la siembra sin laboreo son esenciales para proporcionar refugio y alimento a las aves en entornos cultivables.
Además de la biodiversidad, Extremadura avanza en la instalación de infraestructuras de recarga eléctrica. En el último año, los puntos de recarga de alta potencia han aumentado, lo que refleja una tendencia hacia la electrificación en el país. Sin embargo, se ha identificado la necesidad de mejorar la recarga en entornos urbanos para facilitar la transición energética. Este doble enfoque muestra el intento de balancear la rentabilidad agrícola con la conservación ambiental en un contexto de cambio climático y presión sobre los ecosistemas.