Investigadores del CONICET y del Museo Argentino de Ciencias Naturales han descubierto una nueva especie de erizo de mar denominada Bathycidaris argentina en el cañón submarino de Mar del Plata, ubicada entre 1.100 y 1.950 metros de profundidad. Aunque su tamaño es pequeño, alcanzando solo 2 cm, su hallazgo subraya la vasta biodiversidad aún desconocida en el océano profundo, que cubre más del 95% del volumen oceánico.
Este erizo, caracterizado por su color violeta oscuro y por su adaptación reproductiva, es crucial para el equilibrio del ecosistema marino. Sus espinas proporcionan anclaje a otros organismos en el fondo oceánico, lo cual es esencial para la estructura del hábitat. Además, el estudio detalla la importancia de este descubrimiento en la conservación, ya que muchas decisiones sobre la gestión de los recursos marinos se toman sin contar con datos completos debido a la falta de exploración en estas profundidades.
Investigaciones previas, realizadas a bordo del buque Puerto Deseado, dieron pie a este descubrimiento, combinando análisis morfológicos y genéticos para asegurar que se trataba de una nueva especie. A medida que se avanza en la exploración de estas aguas, surgen nuevas rutas biológicas que pueden ofrecer más información sobre la biodiversidad y los impactos del cambio climático y la minería submarina en el ecosistema marino.