A pocos días del inicio de la campaña oficial contra incendios forestales, Eduardo Tolosana, decano del Colegio de Ingenieros de Montes, ha alertado sobre el potencial de que el verano de 2026 sea incluso peor que el de 2025. La combinación de las intensas olas de calor y la acumulación de biomasa tras abundantes lluvias invernales plantea riesgos significativos. En 2025, España sufrió la peor campaña de incendios en tres décadas, con más de 354.000 hectáreas devastadas, lo que resalta la necesidad de una mejor preparación para la temporada que se aproxima.

El Ministerio para la Transición Ecológica ha señalado que el país debe incrementar su inversión pública en gestión forestal, que actualmente es del 0,4% del gasto público. Tolosana sugiere que se debería destinar al menos 1.000 millones de euros a prevención, especialmente en áreas estratégicas. La escasez de profesionales capacitados en el sector también es una preocupación, ya que se necesitan más operarios y expertos en gestión forestal para enfrentar eficazmente este desafío ambiental. Con el cambio climático como telón de fondo, se vuelve crucial adoptar medidas proactivas para evitar que incendios menores escalen a catástrofes incontrolables.