La culebra de Montpellier (Malpolon monspessulanus) es un reptil que habita principalmente en el sur de Francia y es conocido por su tamaño, alcanzando hasta 2 metros. Aunque su presencia pueda alarmar, no se considera una especie invasora, sino que es común en entornos mediterráneos y suele buscar refugio en jardines. Los expertos recomiendan no tocarla si se encuentra, ya que su veneno no es letal para los humanos y es más complicado que el de una víbora.

Si la serpiente aparece en un jardín, es mejor mantener la distancia y permitir que se aleje por sí sola. En caso de mordedura, se debe acudir a un centro médico. La culebra de Montpellier juega un papel importante en el ecosistema al controlar la población de pequeños vertebrados, por ende, su protección es esencial para mantener el equilibrio ambiental. La legislación en Francia prohíbe su captura o destrucción, enfatizando la necesidad de respetar esta especie en su hábitat natural.