Más de 20 países de Europa, incluyendo España, Italia, Francia y Alemania, han acordado un plan conjunto para combatir el turismo masivo y proteger la sostenibilidad de sus ecosistemas. Este compromiso surge en el contexto de la Red Natura 2000, que abarca más de 27.000 sitios protegidos en la Unión Europea, centrados en la conservación de hábitats y especies delicadas.
El documento de 54 páginas revela 12 acciones para enfrentar los retos actuales, las cuales incluyen evaluar la capacidad de carga turística de estos espacios, establecer zonificaciones con diferentes niveles de protección y limitar actividades dañinas. Las propuestas también contemplan la imposición de cupos y tarifas, así como la regulación de accesos y actividades turísticas para garantizar un uso sostenible de los recursos naturales.