Un estudio reciente ha destacado que la publicidad que se basa en valores colectivos tiene un impacto considerablemente mayor en la lucha contra el cambio climático, superando a los mensajes centrados en intereses económicos o emociones inmediatas. Este análisis revela que las campañas enfocadas en normas sociales y principios éticos son más eficaces para lograr cambios duraderos en el comportamiento de las personas, ya que activan áreas del cerebro relacionadas con la moral y la empatía.
Aún persiste la creencia de que los incentivos económicos son los más efectivos, pero la investigación sugiere que tales incentivos no producen cambios profundos en el comportamiento. Este hallazgo subraya la relevancia de comunicar a través de valores compartidos, lo cual fomenta comportamientos sostenibles en aspectos como el consumo energético y el ahorro de agua.
Asimismo, durante la Semana de la Sostenibilidad de BBVA, se discutió cómo la sostenibilidad ha evolucionado para convertirse en un componente esencial de la competitividad empresarial, al abordar temas críticos como la descarbonización y la eficiencia energética. Más del 90% de las multinacionales analizadas han establecido objetivos claros relacionados con sostenibilidad, evidenciando cómo esta se ha convertido en un pilar fundamental para generar valor y rentabilidad en la próxima década. La colaboración entre empresas y la adopción de tecnologías limpias son caminos cruciales para enfrentar el cambio climático y avanzar hacia un futuro más sostenible.