Un reciente estudio ha demostrado que el cambio climático exacerbó la dana que afectó a Valencia en 2024, lo que resultó en inundaciones devastadoras el 29 de octubre de ese año. Realizada por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y reconocida con el EMS Young Scientist Award, la investigación concluye que el calentamiento global aumentó la probabilidad de fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas intensas y precipitaciones anómalas. Aunque las danas son parte de la variabilidad climática natural del Mediterráneo, el impacto del cambio climático se hizo notar en la intensidad de estos eventos.

La investigación, publicada en la revista Nature Communications, también ha utilizado una metodología avanzada llamada pseudocalentamiento global (PGW) para simular escenarios sin el impacto del calentamiento actual. Los resultados obtenidos son cruciales para la planificación territorial y para mejorar la gestión de riesgos derivados de eventos climáticos extremos en el futuro. Carlos Calvo Sancho, del CSIC, enfatiza que es vital tener información precisa sobre el impacto del cambio climático para fortalecer las estrategias de adaptación y aumentar la resiliencia frente a fenómenos climáticos severos que podrían volverse más frecuentes en las próximas décadas.