Un equipo de investigadores de las Universidades de Huelva y Cádiz, junto con el Instituto Eduardo Torroja de Ciencias de la Construcción (IETcc-CSIC), ha confirmado la viabilidad de utilizar residuos de fosfoyeso en la fabricación de cerámica. Este enfoque podría significar un importante paso hacia la economía circular, ya que permite reducir el uso de materias primas vírgenes y aliviar el problema de los residuos industriales, especialmente en áreas como la marisma de Huelva, donde grandes cantidades de fosfoyeso han sido acumuladas durante años.
El estudio revela que el material HApW, derivado del tratamiento de lixiviados de fosfoyeso, puede sustituir hasta un 80% de la arcilla en productos cerámicos. Una de las claves del proyecto es que los contaminantes presentes en los residuos son inmovilizados dentro de la estructura cerámica, garantizando un impacto radiológico insignificante. Según los investigadores, esto abre nuevas posibilidades para transformar residuos problemáticos en recursos útiles, fundamentalmente en el contexto industrial actual enfocado en la sostenibilidad.
Además, se comprobó cómo el tipo de arcilla influye en la calidad final de los materiales, lo que sugiere que una selección adecuada y un control preciso de las condiciones de cocción son vitales para obtener productos cerámicos de alto rendimiento. Este avance no solo contribuiría a disminuir la cantidad de residuos acumulados, sino que también podría transformar la forma en que se gestionan los subproductos industriales, alineándose con la política europea de sostenibilidad y economía circular.