La prevención de incendios forestales ha cobrado gran importancia en España debido a episodios recurrentes de calor y sequía. Proyectos impulsados por administraciones y comunidades buscan implementar técnicas como la gestión del paisaje, la ganadería extensiva y la agricultura para reducir el material combustible en los montes. Entre estas iniciativas se encuentra el resalveo forestal y la limpieza selectiva, que contribuyen no solo a la salud forestal, sino también a la creación de oportunidades económicas a partir de la biomasa extraída.

Además, la incorporación de tecnología, como collares GPS para el ganado, permite optimizar el pastoreo de cabras y ovejas, esenciales para controlar el crecimiento de vegetación potencialmente inflamable. Simultáneamente, la agricultura se destaca como aliada en la creación de cortafuegos naturales mediante el manejo de cultivos estratégicos que dificultan la propagación del fuego. Esta integración de diversas estrategias se presenta como la solución más eficaz para afrontar el incremento de incendios forestales en un contexto de cambio climático.