España está realizando una fuerte apuesta por las energías renovables, lo que le permite avanzar hacia un modelo energético más autónomo y menos dependiente del gas. Un reciente informe de BBVA Research destaca que el aumento de la capacidad renovable ha jugado un papel clave en la reducción de esta dependencia, diversificando las fuentes de generación eléctrica y disminuyendo la vulnerabilidad del sistema ante perturbaciones externas.
El secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, reconoció que España se presenta como un 'ejemplo de éxito' en la transición energética actual, en un contexto global de crisis energética derivada de conflictos internacionales. Aunque se han logrado avances significativos, la dependencia energética exterior del país sigue siendo del 68%, lo que indica que queda trabajo por hacer en esta área.
El informe también resalta que la reducción del uso del gas en la generación de electricidad tiene efectos positivos en la economía, disminuyendo la sensibilidad a las variaciones de precios internacionales. Sin embargo, la transición energética enfrenta desafíos, especialmente en la integración de un mayor volumen de generación renovable, lo que requiere inversiones adicionales en infraestructuras y tecnología.