España está mostrando una notable resiliencia ante la crisis energética, impulsada por sus fuentes de energía renovables. En marzo, las energías ‘verdes’ generaron más de 14.484 gigavatios hora, representando un 63% del total nacional. Este éxito se traduce en una mayor capacidad de generación renovable en comparación con la media europea, donde solo el 42% proviene de fuentes sostenibles. La exsecretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, Patricia Espinosa, ha enfatizado que la transición energética en España es un ejemplo mundial en la lucha contra la crisis climática, demostrando que es posible reducir emisiones mientras se fortalece la seguridad energética.

A nivel geopolítico, España cuenta con un abastecimiento diversificado de gas que la protege de la inestabilidad de proveedores como Rusia. Además, el 60% del gas importado en 2024 provino por mar, con Estados Unidos como principal proveedor. A pesar de los desafíos, como el reciente ‘Gran Apagón’, el país avanza en la expansión de su infraestructura eléctrica. El Gobierno ha planificado inversiones significativas para modernizar la red y alcanzar los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) de tener 160 GW de potencia renovable instalada para 2030, mientras que el avance en energías renovables destaca la necesidad de acelerar la financiación climática y adoptar cambios estructurales profundos para limitar el calentamiento global a 1,5 grados.