España ha renovado su compromiso con la Directiva Marco del Agua en un periodo crucial donde la sequía y la ola de calor amenazan los ecosistemas acuáticos. Más de 270 organizaciones, sociales y sindicales, junto a 300 expertos, han instado al Gobierno a mantener una postura firme frente a posibles reformas que podrían comprometer la protección de ríos, acuíferos y humedales. Este pronunciamiento coincide con la primera ola de calor del verano, que se ha traducido en temperaturas superiores a 39-40 grados en gran parte de la Península, acentuando la preocupación social por la creciente escasez de agua y la exacerbación de la desertificación.

Las organizaciones advierten sobre los peligros de debilitar la normativa, lo que pondría en riesgo la salud de las masas de agua que ya sufren por el cambio climático. En este contexto, se destaca la importancia de garantizar una gestión hídrica sostenible y de asegurar una financiación adecuada para planes de restauración y seguimiento de los ecosistemas hídricos. Además, la Agencia Estatal de Meteorología ha alertado sobre el incremento del riesgo de incendios y ha instado a la población a tomar medidas preventivas ante las altas temperaturas y su efecto en la naturaleza, lo que hace más apremiante la defensa de la directiva mencionada.