A fecha de 1 de mayo de 2026, España ha alcanzado un total de 54.794 puntos de recarga públicos para vehículos eléctricos, lo que representa un crecimiento del 9,6% respecto a finales de 2025. Este avance ha sido impulsado principalmente por un incremento en los cargadores de alta potencia: los que superan los 350 kW aumentaron un 5,1%, mientras que los de 150 a 350 kW crecieron un 18,5%. Sin embargo, un 24% de estos puntos instalados no están actualmente operativos, lo que destaca la existencia de "cargadores fantasma" que presentan problemas técnicos y de conexión.
La infraestructura de recarga sigue mostrando una notable concentración geográfica, pues Cataluña, Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana concentran cerca del 60% de los puntos. Arturo Pérez de Lucia, director de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (AEDIVE), ha enfatizado la necesidad de diversificar el desarrollo de estos sistemas y promover la recarga en corriente alterna para facilitar su uso diario, especialmente en áreas urbanas y periurbanas.
Además, en relación a las políticas de incentivos, se han impuesto diferencias fiscales significativas en la compra de vehículos eléctricos entre las comunidades autónomas. En Euskadi, las deducciones fiscales para los coches eléctricos puros son del 5% sobre una base máxima de 40.000 euros, lo que contrasta con el 15% que aplica el resto de España sobre un límite de 20.000 euros. Esta disparidad ha generado descontento entre los compradores y resalta la importancia de adoptar políticas más inclusivas para fomentar la transición hacia la movilidad sostenible.