A 1 de mayo de 2026, España ha alcanzado un total de 54.794 puntos de recarga públicos para vehículos eléctricos, lo que representa un crecimiento del 9,6% respecto a finales de 2025, según datos de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (AEDIVE). Sin embargo, un 24% de estos puntos no están actualmente operativos, lo que resalta la problemática de los "cargadores fantasma" debido a fallos técnicos y problemas de conexión.

La infraestructura sigue mostrando una notable concentración geográfica, ya que Cataluña, Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana concentran cerca del 60% de los puntos. En este contexto, la red de recarga de Iberdrola | bp pulse ha superado los 2.500 cargadores operativos en España y Portugal, de los cuales cerca de 2.000 están en España. Esta red destaca por su enfoque en la recarga ultrarrápida, con un 70% de los puntos ofreciendo costes entre 150 y 600 kW, lo que facilita un uso más eficiente y rápido.

Arturo Pérez de Lucia, director de AEDIVE, ha subrayado la necesidad de diversificar el desarrollo de los sistemas de recarga, especialmente en corriente alterna, para promover su uso diario en áreas urbanas y periurbanas. Además, se han observado diferencias fiscales significativas que afectan el incentivo a la compra de vehículos eléctricos entre las comunidades autónomas, como en Euskadi, donde las deducciones son más bajas en comparación al resto de España, lo cual ha generado descontento entre los compradores. A pesar de estos retos, el avance hacia la sostenibilidad en la movilidad eléctrica está en marcha y es esencial para combatir las emisiones contaminantes en el transporte.