En El Bierzo (León), un innovador proyecto de pastoreo está transformando la gestión de los entornos de los gasoductos. Mediante el uso de ganado ovino y vacuno, esta solución combina técnicas tradicionales y tecnología, con el objetivo de reducir el impacto ambiental de dichas infraestructuras. Este modelo piloto ha demostrado ser efectivo al disminuir la vegetación a menos del 10%, lo que incrementa la seguridad al reducir el riesgo de incendios forestales.

El pastoreo no solo tiene beneficios ambientales, sino que también impulsa la economía local. Ganaderos de la región aportan sus rebaños, lo que refuerza la actividad ganadera y promueve un modelo productivo más inclusivo, destacando el papel de la mujer en el sector primario. Además, la planificación técnica del pastoreo, adaptable a las características del terreno, maximiza la eficiencia del control de la vegetación.

Este sistema se presenta como un modelo replicable, con potencial para ser implementado en otras zonas de España y Europa, alineándose con los objetivos de reducción de emisiones y sostenibilidad territorial. La integración de prácticas tradicionales con tecnología abre nuevas posibilidades para una gestión más eficiente y respetuosa con el medio ambiente.