El Parador de Guadalupe, ubicado en Cáceres, ha realizado una notable inversión de 158.650 euros, donde 47.595 euros provienen de fondos europeos. El objetivo de esta actuación es mejorar la eficiencia energética de las instalaciones térmicas, particularmente en la producción de agua caliente sanitaria. La modernización incluye la instalación de sistemas de aerotermia, que contribuyen a la disminución del consumo de gasóleo y, por ende, a la reducción de las emisiones de CO2, mejorando así la calificación energética del edificio.
Además, esta intervención se enmarca dentro de las iniciativas financiadas por los fondos Next GenerationEU, que buscan la recuperación y sostenibilidad de los Paradores de Turismo sin poner en riesgo su patrimonio histórico y cultural. El Parador de Guadalupe no solo mejora su eficiencia energética, sino que también combina oferta cultural y experiencias en la naturaleza, convirtiéndose en un destino atractivo para un turismo más responsable. En un contexto similar, el Parador de Albacete también ha implementado mejoras sostenibles mediante la instalación de biomasa, con una inversión de 427.790 euros, para reducir su huella de carbono y mejorar su calificación energética en al menos una letra en la escala de emisiones de CO2. Este parador, situado en la llanura manchega, destaca por su entorno natural y atractivo cultural, lo que lo convierte en un espacio ideal para el descanso y la desconexión.