El Ministerio de Transición Ecológica, encabezado por la vicepresidenta Sara Aagesen, ha optado por no confirmar la existencia de denuncias internas en relación con el caso Forestalia. Esta investigación revela un escándalo de corrupción que involucra supuestas irregularidades en la obtención de licencias para proyectos energéticos del grupo empresarial aragonés. A pesar de varias solicitudes de información, el Ministerio ha mantenido silencio respecto a la existencia de dichas denuncias, las cuales podían ser tanto internas como externas. Alega que ha respondido adecuadamente a otras preguntas en virtud de la ley de Transparencia de 2013, pero ha eludido abordar esta cuestión específica, lo que ha generado inquietud sobre la transparencia y la gestión de este caso.

El caso Forestalia ha sacado a la luz un supuesto esquema de corrupción que favorece a la empresa mediante la aprobación irregular de proyectos, algunos situados en áreas protegidas. Este escándalo ha llevado a la detención de varias personas, incluyendo a Eugenio Domínguez, exsubdirector de Calidad y Evaluación Ambiental, por presuntamente haber creado un sistema paralelo para facilitar la tramitación de los expedientes de Forestalia. Las acusaciones abarcan delitos como la prevaricación, cohecho y blanqueo de capitales, lo que indica la gravedad de la situación y plantea interrogantes sobre las relaciones entre el sector público y privado en el ámbito de la energía renovable.