Bárcena de Bureba, un pueblo del norte de España que había quedado deshabitado desde la década de 1970 debido a la falta de electricidad y oportunidades, está en proceso de revitalización gracias a la iniciativa de Maaike Geurts y Tibor Strausz. Esta pareja neerlandesa ha adquirido gran parte de la localidad por aproximadamente 350.000 euros, con el objetivo de desarrollar una ecoaldea autosuficiente. Esta transformación implica la renovación de alrededor de 60 casas de piedra en ruinas y la creación de una comunidad centrada en energías renovables, agricultura regenerativa y vida colaborativa.
Uno de los primeros pasos de la pareja ha sido la instalación de una red eléctrica local, alimentada por paneles solares y baterías, que es vital para superar uno de los problemas históricos de la aldea. Además, el proyecto prevé el uso del arroyo cercano para establecer sistemas de riego y lagunas de almacenamiento, apoyando así futuras huertas comunitarias. Se planea también la creación de un “bosque comestible”, que funcionará como fuente de alimento y herramienta de conservación ambiental.
La ecoaldea aspira a atraer al menos seis familias de los Países Bajos y busca crear una comunidad multicultural unida por principios de sostenibilidad. Para ello, han comenzado a organizar eventos culturales y actividades artísticas para fomentar la colaboración. A medida que avanza el proyecto, los organizadores han recibido múltiples consultas de personas interesadas en contribuir con conocimientos técnicos y participar en esta innovadora experiencia de vida.
Más información sobre el proyecto se puede encontrar en la cuenta de Instagram @barcenadebureba, donde se comparten los avances y se reciben consultas de potenciales colaboradores.