El Gobierno español ha aprobado un plan integral para la prevención y lucha contra incendios forestales, con el objetivo de enfrentar los desafíos del verano y las elevadas temperaturas. Este plan, que involucra el trabajo de hasta trece ministerios, mantiene un dispositivo similar al de años anteriores e incluye la participación de las Brigadas de Incendios Forestales, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y las fuerzas de seguridad del Estado. Se han destinado cuatro helicópteros, 32 módulos de lucha y se continuarán los convenios de colaboración con comunidades autónomas como Galicia y Tenerife.
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, subrayó la crítica situación actual, ya que más de 30.000 hectáreas han sido consumidas por el fuego hasta principios de junio, lo que representa un aumento cuádruple en comparación con el mismo periodo de 2025. Las condiciones climáticas del pasado mayo, caracterizadas por ser extremadamente cálidas y secas, han hecho que la prevención y la coordinación sean aún más esenciales. Además, se contempla un plan de seguros agrarios para cubrir riesgos por incendio, enfatizando que la gestión principal de los incendios recae en las Comunidades Autónomas.
Hasta ahora, se han contabilizado 240 incendios este año, siendo febrero la semana más devastadora con más de 10.000 hectáreas quemadas en una oleada en Cantabria y Asturias. El año pasado, la superficie quemada en España alcanzó las 393.000 hectáreas, lo que resalta la necesidad de esta intensa preparación ante un verano que promete ser complicado.